La palabra 'asertividad' se usa mucho y se entiende poco. Para muchas personas significa 'ser más directo', lo que en la práctica se traduce en decir lo que piensan sin filtro y luego preguntarse por qué la relación se ha deteriorado. La comunicación asertiva no es eso. Es la capacidad de expresar lo que necesitas con claridad y respeto, sin agresividad y sin pasividad.
La diferencia entre pasividad, agresividad y asertividad ¶
La comunicación pasiva evita el conflicto a corto plazo pero acumula tensión. La agresiva descarga la tensión pero daña la relación. La asertiva busca un punto diferente: expresar lo que necesitas de forma que la otra persona pueda escucharlo. No es un término medio entre las otras dos. Es una habilidad distinta que requiere práctica.
Por qué nos cuesta ser asertivos en España ¶
Hay factores culturales que influyen. En muchos entornos laborales españoles, decir que no se percibe como falta de compromiso, pedir algo directamente puede parecer descortés, y el conflicto abierto se evita a toda costa. Esto no es un defecto cultural: es un contexto. Pero entenderlo ayuda a trabajar con él en lugar de contra él.
Tres situaciones concretas donde la asertividad marca la diferencia ¶
Decir que no a una petición sin justificarte en exceso. Pedir algo que necesitas sin disculparte por pedirlo. Dar una opinión diferente a la del grupo sin abandonarla ante la primera resistencia. Estas tres situaciones aparecen en casi todos los entornos laborales y son las que más trabajamos en nuestros talleres.
Un ejercicio para empezar esta semana ¶
Elige una situación pequeña donde normalmente te callas o cedes. Puede ser tan simple como decir 'prefiero que lo hagamos así' en lugar de 'bueno, como queráis'. Practica la frase antes de la conversación. Nota cómo te sientes después. La asertividad se construye en pequeños momentos, no en grandes confrontaciones.
Cuándo la asertividad no es suficiente ¶
Hay situaciones donde la comunicación asertiva individual no resuelve el problema porque el problema es estructural: una cultura de equipo que no permite el desacuerdo, una jerarquía que penaliza la honestidad. En esos casos, el trabajo tiene que ser colectivo. Ahí es donde los talleres de equipo y los procesos de consultoría organizacional pueden ser más útiles que el trabajo individual.
Si quieres practicar la comunicación asertiva en un entorno seguro, nuestro Programa Voz Propia está diseñado para eso. Cuatro sesiones individuales con ejercicios prácticos entre sesiones. Escríbenos a info@seabreezeporch.info.