El conflicto en un equipo no es una señal de que algo va mal. Es una señal de que hay personas con perspectivas distintas que trabajan juntas, lo cual es inevitable y, bien gestionado, puede ser útil. El problema no es el conflicto en sí: es cuando se evita, se ignora o se gestiona de forma que daña la relación y el trabajo.

Los tres tipos de conflicto más comunes en equipos

El conflicto de tarea (no estamos de acuerdo en cómo hacer algo) es el más fácil de gestionar y el más productivo cuando se aborda bien. El conflicto de relación (hay tensión personal entre dos o más personas) es más difícil y requiere más cuidado. El conflicto de rol (no está claro quién hace qué o quién decide qué) es el más frecuente y el más evitable con una buena organización.

Cuándo intervenir y cuándo dejar que el equipo lo resuelva

No todos los conflictos necesitan intervención externa. Algunos se resuelven solos cuando se da espacio y tiempo. La señal de que hay que intervenir es cuando el conflicto lleva más de dos o tres semanas sin resolverse, cuando está afectando al trabajo o al bienestar de las personas, o cuando las partes implicadas no pueden hablar entre sí sin que la conversación se deteriore.

Cómo facilitar una conversación entre dos personas en conflicto

Si eres responsable de un equipo y tienes que facilitar una conversación difícil entre dos personas, hay algunas cosas que ayudan: habla primero con cada una por separado para entender su perspectiva, establece unas reglas básicas antes de la conversación conjunta (escuchar sin interrumpir, hablar en primera persona), y no intentes que lleguen a un acuerdo en la primera sesión. El objetivo inicial es que puedan escucharse.

Qué hacer cuando el conflicto lleva demasiado tiempo

Cuando un conflicto lleva meses o años, ya no es solo un problema de comunicación. Hay capas de interpretación, de historia, de cosas que se dijeron y no se dijeron. En esos casos, la intervención de alguien externo al equipo suele ser más efectiva que intentar resolverlo desde dentro. No porque el equipo no sea capaz, sino porque la distancia permite ver cosas que desde dentro no se ven.

El papel de los acuerdos de equipo en la prevención del conflicto

Muchos conflictos se podrían evitar con acuerdos explícitos sobre cómo trabaja el equipo: cómo se toman las decisiones, cómo se da el feedback, qué pasa cuando alguien está desbordado, cómo se gestiona el desacuerdo. Estos acuerdos no eliminan el conflicto, pero le dan un cauce. Y cuando el conflicto aparece, hay un marco compartido desde el que abordarlo.

En Sea Breeze Porch trabajamos con equipos en situaciones de conflicto desde 2017. Si tu equipo lleva tiempo con una tensión que no se resuelve, escríbenos. La primera conversación no tiene coste y no implica ningún compromiso.